Tradición y futuro se conjugan en el primer trabajo discográfico del coro La Turiela que se presenta el sábado en un concierto abierto al público en el salón de actos de Caja España -Caja Duero a las 20.30 horas. «Cantamos temas tradicionales, pero a la vez modernos al ser adaptaciones», señala el presidente de la asociación cultural Javier Chimeno que reconoce que la grabación de las trece canciones del disco responde a «una evolución natural».
La formación La Turiela nació hace seis años en Faramontanos de Tábara. Su primera orientación fue el acompañamiento de solemnidades religiosas. «En los inicios éramos unas 35 personas, desde niños hasta mujeres de 70 años», testimonia Chimeno, quien recuerda que «al inicio trabajamos mucho el repertorio y luego comenzaron las actuaciones», siendo su bautismo escénico en Santa Eulalia de Tábara. A las actuaciones en la comarca se sucedieron las efectuadas en distintos puntos de Zamora y en provincias limítrofes.
Más tarde el grupo, que dispone de asociación cultural, abrazó el folclore. «Me inspira el seguir los pasos de "Senda y surcos" de Villanueva del Campo», indica Javier Chimeno que se encargó de la dirección del grupo hasta que el conjunto decidió contar con un director profesional. En este punto contactaron con el profesional Luis María Martín Negro, que, de inmediato, se entusiasmó con el proyecto. «Aprendieron a cantar por voces, lo que fue muy fácil porque el coro estaba en buenas condiciones». «Simplemente tuvieron que familiarizarse con cantar unos mientras otros entonaban otra», dice Martín quien también apostó por que el grupo tuviera instrumentación gracias a un contrabajo, un clarinete, un órgano y una guitarra.
A partir de enero de 2008 el grupo da un paso y se configura como una formación coral polifónica. Su repertorio va haciéndose cada vez más modernos con piezas de Marco Frisina, el compositor del Vaticano. La Turiela trabaja con música tradicional y popular así como religiosa y villancicos y está comenzando a cantar obras de polifonía antigua, «aunque siempre se busca que tenga un origen o inspiración popular con vistas a la fidelidad estilística del grupo», precisa Luis María Martín.
Con un extenso repertorio, el coro se marca un nuevo reto: La grabación de su primer trabajo discográfico, empresa que llevaron a cabo un fin de semana de diciembre en el salón de usos múltiples de Faramontanos de Tábara, gracias al respaldo del ayuntamiento del municipio y del grupo de acción local Adata. «Fueron unos días intensísimos y una de las grabaciones más divertidas que recuerdo», remarca Martín al tiempo que Javier Chimeno subraya «la fuerte convivencia» que vivieron.
La presentación del trabajo al grupo, integrado principalmente por habitantes de Faramontanos y su comarca, «fue muy emocionante», asegura el presidente de la asociación cultural musical La Turiela que recuerda cómo una de las cantantes de más de 70 años «casi se pone a llorar».
«La Turiela de la tierra, del aire» cuenta con piezas de la comarca tabaresa, de la provincia de Zamora y otras comunidades autónomas gracias a la filosofía del grupo de agregar en vez de limitarse al ámbito local. «Es una muestra de cómo cantamos en directo», insiste Chimeno a la par que el director del grupo señala: «No cantamos versiones originales, sino adaptaciones que se han hecho toda la vida».
Las 2.000 copias editadas se distribuirán en diversos puntos de Zamora y el grupo las facilitará en las actuaciones de presentación del disco, la primera de ellas en Zamora el sábado, aunque también darán a conocer su hacer en Braganza así como dentro de la Semana Cultural de Faramontanos de Tábara en agosto.
Entre los siguientes retos de La Turiela figura la grabación de villancicos, proyecto que todavía carece de fecha de inicio. «Queremos seguir avanzando y perfeccionando», remarcan desde la formación.